logo



lagunadeaculeo.com

chinita chilena

Envíanos un e-mail
foto desde el crater del volcán Pichincha, Ecuador

> Protocolo de Kyoto

Las negociaciones del Protocolo de Kioto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático se completaron el 11 de diciembre de 1997, y comprometen a las naciones industrializadas a alcanzar objetivos específicos, legalmente obligatorios, de emisiones de seis gases del efecto de invernadero. El tratado se abrió a la firma el 16 de marzo de 1998.


El informe del Servicio de Investigación Congresional lo escribió Susan R. Fletcher, analista principal de la División de Política de Recursos Naturales y el Medio Ambiente, Política Ambiental Internacional.


REDUCCIONES DE EMISIONES.
De acuerdo con el protocolo, Estados Unidos estará obligado a una reducción del 7 por ciento de todos los seis gases del efecto de invernadero por debajo de los niveles de 1990, promediada durante el periodo del compromiso, que va del 2008 al 2012.

El protocolo declara que las partes del Anexo I se comprometen -- individual o conjuntamente -- a asegurar que sus emisiones agregadas de gases del efecto de invernadero equivalentes a bióxido de carbono antropogénico no excedan las cantidades asignadas a cada país en el Anexo B del protocolo, "con miras a reducir sus emisiones totales de tales gases en por lo menos 5 por ciento por debajo de los niveles de 1990 en el periodo del compromiso, que va del 2008 al 2012". El Anexo A enumera los seis principales gases del efecto de invernadero cubiertos por el tratado.

Los seis gases cubiertos por el tratado son el bióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (NO2), los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafloruro de azufre (SF6). El más prominente de estos y el más difundido en la actividad económica humana es el bióxido de carbono, que se produce cuando se queman madera o combustibles fósiles como el petróleo, el carbón y el gas.

El Anexo B enumera 39 naciones, entre ellas Estados Unidos, la Unión Europea y las naciones de la UE por separado, Japón y muchas de las naciones que fueron comunistas. Las cantidades para cada país se enumeran como porcentajes del año base, 1990 (excepto para algunos países que fueron comunistas), y se extienden del 92 por ciento (una reducción del 8 por ciento) para la mayoría de los países europeos, al 110 por ciento (un aumento del 10 por ciento) para Islandia.

En esta lista Estados Unidos se compromete a reducir emisiones al 93 por ciento del año base, o sea una reducción del 7 por ciento, a ser alcanzada como promedio de los cinco años que van del 2008 al 2012.

Basada en los estimados de aumento de las emisiones si se utilizan las tecnologías y procesos actuales, la reducción en las emisiones de gases del efecto de invernadero que se le requiere a Estados Unidos estaría probablemente bien por debajo del 30 por ciento que de otra manera alcanzaría para el periodo presupuestado del 2008 al 2012.

Sin embargo, de acuerdo con funcionarios de la administración, que se basan en el método de contabilidad adoptado en el protocolo, el cual incluye (como Estados Unidos había urgido a hacerlo) los sumideros de gases del efecto de invernadero, parece que las medidas que deben tomarse para reducir las emisiones en Estados Unidos, luego que se contabilicen los sumideros, serían substancialmente menores que el 7 por ciento -- probablemente entre el 2 y 3 por ciento. La administración presume que una porción significativa de este objetivo del 7 por ciento se logrará mediante alguna combinación de compraventa de emisiones y aplicación conjunta.

RESPONSABILIDADES DE LOS PAISES EN DESARROLLO. Estados Unidos había adoptado una posición firme en el sentido de que la "participación significativa" de los países en desarrollo en los compromisos contraídos según el protocolo es esencial para que el Senado estadounidense apruebe el tratado, y argumentó que para resolver con éxito el problema del cambio climático y el calentamiento mundial se requeriría tal participación.

El bloque de países en desarrollo argumentó que el Mandato de Berlín -- los términos de referencia de las negociaciones de Kioto -- los excluían claramente de contraer nuevos compromisos en este protocolo, y siguieron oponiéndose a que los países fuera del Anexo I contrajeran compromisos de limitación de emisiones.

Las negociaciones se cerraron sin que se llegara a tales compromisos, y Estados Unidos indicó que no someterá el protocolo a consideración del Senado -- y, por lo tanto, no lo ratificará - - hasta que se celebren negociaciones subsecuentes y los países en desarrollo contraigan compromisos significativos. La próxima reunión de las partes tendrá lugar en noviembre de 1998 en Buenos Aires, Argentina.

El protocolo reclama de todas las partes -- desarrolladas y en desarrollo -- que tomen un cierto número de medidas para formular programas nacionales y regionales encaminados a mejorar los "factores de emisión locales", los datos sobre actividades, los modelos y los inventarios nacionales de emisiones y sumideros de gases del efecto de invernadero que retiran esos gases de la atmósfera.

Todas las partes se han comprometido también a formular, publicar y poner al día medidas de mitigación del cambio climático y adaptación al mismo, y a cooperar en la promoción y transferencia de tecnologías ambientalmente seguras y en la investigación científica y técnica del sistema climático.

COMPRAVENTA DE EMISIONES Y APLICACION CONJUNTA. La compraventa de emisiones, según la cual una parte incluida en el Anexo I "puede transferir a otra de tales partes o adquirir de ella unidades de reducción de emisiones resultantes de proyectos encaminados a reducir emisiones antropogénicas provenientes de fuentes o mejorar la remoción antropogénica de gases del efecto de invernadero a través de sumideros" con el propósito de cumplir con sus compromisos de acuerdo con el tratado, se permite y describe en el Artículo 6, con varias estipulaciones.

Entre las estipulaciones figura el requisito de que tal compraventa "será complementaria de las acciones nacionales". El propósito de esta estipulación es dejar sentado que una nación no puede cumplir por entero con su responsabilidad de reducir las emisiones nacionales dependiendo primordialmente, para alcanzar sus objetivos, de la compraventa de emisiones o de la aplicación conjunta.

En reuniones subsecuentes habrá que negociar y resolver, a medida que estas cuestiones se aclaren e identifiquen, un cierto número de cuestiones específicas relacionadas con las reglas sobre cómo funcionarán la aplicación conjunta y la compraventa de emisiones.

Un adelanto importante es el establecimiento de un "Mecanismo de Desarrollo Limpio", mediante el cual podría ocurrir la aplicación conjunta entre países desarrollados y en desarrollo.

Estados Unidos ha presionado con empeño a favor de la aplicación conjunta (AC), y las propuestas iniciales se formularon contando con que los proyectos de AC serían primordialmente bilaterales.

En lugar de ello, las negociaciones resultaron en un acuerdo para establecer el Mecanismo de Desarrollo Limpio, al cual los países desarrollados incluidos en el Anexo I pueden contribuir financieramente, y a través del cual los países fuera del Anexo I pueden beneficiarse para financiar actividades de proyectos aprobados; los países del Anexo I pueden entonces utilizar reducciones de emisiones certificadas provenientes de tales proyectos para contribuir al cumplimiento parcial de su compromiso de limitación de emisiones.

Las reducciones de emisiones logradas mediante este mecanismo pueden, a partir del 2000, comenzar a contar para el cumplimiento del primer periodo de compromiso (2008-2012). Nuevamente, los detalles específicos de cómo operará este mecanismo se desarrollarán y, presumiblemente, aclararán en la Conferencia de las Partes de noviembre de 1998.